domingo, 18 de abril de 2010

Música Pop versus Música Clásica



A Propósito de: Obra "Carmina Burana" Coro y Orquesta Sinfónica de la U. de Chile. Ballet Nacional Chileno.

Se decía persona CULTA, la que lee hartas custiones, se codea, maneja y reconoce las distintas artes, etc. Ellos se ríen y tienen lástima del vulgo, que nos cultivamos a pura chatarra de tele y radio, zapateando los ritmos de moda (estoy estereotipando y generalizando ok, pero la idea es esa). Mientras nosotros los vemos a ellos, todos respingados y cursis, subyugados por una pintura de puras rayas y manchas o esa Música Selecta (clásica...) que cachamos que es buena, pero nos da sueño o desespera, donde le falta el ritmo sincopado o el coro pegajoso.
Fernando Villegas es el fiel representante del desprecio a todo lo pop, sin embargo en algo tiene razón: basta exponerse y degustar esas altas artes para comenzar a apreciarla y gozarla.
Personalmente Ópera o Ballet sólo había visto por tele (nunca completos porque me aburría ´onde no entendía na´) hasta el otro día que fuimos a ver Carmina Burana. De partida el potente golpe sónico y visual del conocido "Fortuna Imperatrix Mundi", fue el gancho para entrar gustosos a ese mundo sinfónico que, como lo dice el nombre, sincroniza múltiples sonidos e imágenes, estimulando la imaginación y los sentidos. Realmente un goce admirar el virtuosismo de los músicos, las voces, los danzantes, transmitiéndonos los devaneos y vericuetos en que circula la existencia humana.
Recuerdo una profe de música en práctica que fue a mi 7° básico a hacernos un taller sobre los Clásicos (unos tales Mozart, Bach, Beethoven...) sus historias, contextos, descubrimientos... fascinante esa pasión que abrasa al músico (y al artista en general) y lo acicatea para expresar y crear.
Ahora, ¿hay músicas, artes superiores e inferiores, Selectas y sucedáneas? Puede ser, lo que creo es que cada una tiene (o debiera tener) su espacio y valoración; lo que no es bueno es que nos quedemos sólo con una parte del espectro: ni que el Reggaeton y Américo sea toda la vida, ni tampoco quedarse en el olimpo de los clásicos.
Un buen Rock para martillarse la cabeza, sacar la ira, la depre; Una buena cumbia pa mover el esqueleto y celebrar; hip-hop, baladas, electrónicos... pa vacilar, alucinar, romantizar, disfrutar la lluvia, la playa, concentrarse pa estudiar, karaokear, farandulear... cada música toca una tecla (siempre que sea buena en su ámbito si po).
Por esas suertes algunos pudimos acceder a ver gratis Carmina Burana (Ley de donaciones culturales); otros como unos amigos de Valdivia en odisea para poder ver a KoRn ayer; otros quedándonos con las ganas de ver a todos los artistas o shows que quisiéramos; otros luchando contra molinos para vivir como músicos en Chile... Financiamiento para los creadores, ampliar el acceso, abaratar entradas, descentralizar la cultura; por ahí va también el que todos podamos ampliar y enriquecer nuestras visiones.
¡Funa a Ticketmaster!!

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