Su canción “Do the Evolution” lo dice: comportamiento de un rebaño. Ahí estaba yo en la cancha queriendo estar lo más cerca posible, junto a otros miles con la misma intención, empujándonos, movidos como ovejas, con piernas en puntas de pie evitando pisotones, cuasi asfixiándonos, y tontitos. El gran Eddie –buen pastor- llama a calmar ansiedades y respetarnos, hacer espacio y disfrutar el show. woh! Esa no iba a ser solo una noche adrenalítica de rock, también de lección de vida!
20 años después poniendo el mismo %100 en sus conciertos, con la misma conciencia lúcida respecto al mundo, no haciéndole el juego al publicibismo… aprendiendo de los errores y los dolores, evitando la esnobista figura de estrellas considerándose simples obreros del rock, haciendo música, teniendo vida propia, conectándose con la audiencia…
"Do the evolution" fue el segundo o tercer tema, en la licuadora frenetica soltando la ira grunge, liberando cuan toros oprimidos, y a la vez descerebrandonos. Ahi es cuando Eddie pone la calma, para que pongamos cordura (gran trauma de la banda las muertes en un concierto por la misma practica de empujar hacia delante).
Desde ahi ya se vuelve un concierto de musica, y de gran musica. No es rock duro como para la efervescencia pero si para el disfrute...
"Just breathe".
Tienen tantos clasicos y letras tan potentes, lamentablemente recien las voy reconociendo sino mas sentidos hubiesen sido. Me queda rondando la idea de rebaño inconciente, tomarse las cosas solo por corriente, sin ahondar y descubrir cosas mas profundas en lo que recibimos.
Fueron casi tres horas. No quedo con las sensasiones efusivas, si con el cansacio de haberme metido a la olla de la cancha. Pero lo principal, es admirar lo que lo que una banda bien evoluciona en su historia; que le permite transmitir otras notas aparte de las musicales, o mas bien añadir otras musicas a la vida. 
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